viernes, 28 de febrero de 2014

Makar Samkranti, celebración 14 de enero.

El Mundo necesita de Transformación espiritual
14 de Enero de 1985
Las cuatro purusharthas como dharma, artha, kâma y moksha, son consideradas comúnmente como los propósitos de la vida humana. Se les da un significado mundano, aunque su verdadero significado es espiritual. El principal objeto de las cuatro purusharthas es hacer que el hombre tome conciencia de que su deber primordial es el de divinizarse a sí mismo, de transformarse de hombre a Dios (Mâdhava).

El verdadero significado de las Purusharthas
De las cuatro purusharthas, la primera (dharma) es considerada comúnmente como refiriéndose a acciones tales como la caridad, los deberes de la propia etapa (ashrama) en la vida, el ir en peregrinajes y otras buenas obras similares. Pero estas están relacionadas únicamente a acciones externas. El verdadero dharma de cada ser humano es hacer todos los esfuerzos por realizar lo Divino. El proceso mediante el cual se puede llegar a esta consumación constituye el dharma. La observancia de los deberes relacionados con las diferentes etapas de la vida (brahmacharya, grihastha, vânaprastha y sannyasa - el celibato, vida de amo de casa, anacoreta y renunciante) son incidentales a la etapa particular de la vida. Los deberes no constituyen el dharma en sí. El dharma debe llevar a la autorrealización.
La palabra Purusha no significa el género masculino como se supone corrientemente. Se refiere al Âtma, la Conciencia Suprema, que no tiene género y es inmanente en todos los seres. De los dos términos purusha y prakriti, el último representa el elemento burdo en la naturaleza. También se refiere al cuerpo. Purusha es la conciencia, el morador interno en el cuerpo. Los dos son interdependientes. Los Shastras han declarado que el cuerpo es materia inerte, el Âtma es la conciencia (chaitanya) y que el cuerpo es femenino. Cada ser puede considerarse como compuesto de ambos elementos y por lo tanto, cada quien, sin importar el sexo, tiene derecho a perseguir las purusharthas.

Similarmente, artha, la riqueza, no significa, como se entiende comúnmente, la acumulación de bienes y riquezas. Estos bien podrían llegar a ser calamitosos (anartha). No son duraderos. La adquisición de tal riqueza no puede ser considerada una purushartha. La verdadera riqueza que el hombre debe adquirir es la sabiduría que está relacionada con lo Divino.

La palabra kâma es asociada generalmente con deseos mundanos y placeres sensuales. Pero cuando se considera como una purushartha - como una de las metas de la vida - se refiere al anhelo por Dios y no a los deseos mundanos. El término moksha se entiende generalmente como refiriéndose a los medios por los cuales uno alcanza a Dios o al cielo. Pero podemos estar en el cielo sólo por el período que hemos ganado con nuestras buenas obras y al final, tendremos que volver a nacer. En el verdadero sentido, moksha se refiere a un estado en el cual nada falta y no hay entradas ni salidas- Es un estado sin nombre ni forma. No es un lugar específico al que hay que ir. Es el logro de la unidad con lo Divino.
Para cada ser humano, la primera tarea entre las cuatro purusharthas, debe ser determinar lo que es permanente y lo que es transitorio y buscar al eterno Mâdhava. El segundo objetivo es la adquisición de sabiduría divina como la verdadera riqueza. El tercero es desarrollar fe en Dios y anhelar la realización de la fusión en Dios. El cuarto es la liberación (moksha), el estado de autorrealización en el cual no hay cambios ni hay ningún movimiento.

Heraldo de un gran cambio
Celebramos este día como el día sagrado de Samkrânti. La naturaleza lleva la vestidura de la Paz Suprema. El día está agradablemente fresco. Este es el último día del viaje del sol hacia el Sur y el primer día de su viaje hacia el Norte. Es el último día de Dhanurmâsa, el mes llamado según la constelación Dhanus o Centauro (Dhanu, Dhanur, Dhanus, es el mismo nombre para el signo Sagitario del zodíaco). Es el comienzo del Makaramâsa (cuando el sol entra a la constelación Capricornio).
Despedimos a Dhanurmâsa y damos la bienvenida a Makaramâsa. El día de Samkrânti tiene una significancia especial. Samkrânti significa sam (el encontrarse); krânti (un gran cambio). Krânti también significa conocimiento del pasado, presente y futuro. Es por esto que un poeta o kavi es descrito como krântidarshi (uno que conoce el pasado, el presente y el futuro). El término no puede aplicarse a uno que juega con meras palabras y rimas. Sólo puede aplicarse a Dios, quien preside sobre el tiempo, el espacio y la causación.
La entrada el sol en Makararashi, el signo zodiacal de Capricornio, anuncia el comienzo de un gran cambio a partir de este día. Marca la entrada a una fase divina. Significa el intento de volver la mente del hombre hacia Dios. Es un día cuando le oramos al Sol, que es la deidad que preside a los ojos, para que dirija nuestra visión a lo puro, lo santo, lo sagrado y lo Divino.

La transformación espiritual trae paz
El mes de Makara es más sagrado que todos los demás meses. Todas las ceremonias y actividades auspiciosas son emprendidas sólo a partir de este mes. Para la realización de la ceremonia del cordón sagrado (upanayanam) la gente espera el momento del Uttarayana, cuando el sol emprende su viaje hacia el Norte. En este período, la naturaleza está vibrante de alegría. La cosecha es traída a casa y los campesinos gozan de los frutos de sus labores. Las jóvenes decoran el frente de sus casas con diseños de harina y flores de calabaza. Celebran la estación con danzas grupales. Los novios recién casados son enviados a las casas de sus novias para la celebración de la estación festiva. El ganado recibe nuevas decoraciones y es llevado por doquier para exhibir varios trucos. El hombre debería reconocer el cambio en la estación y reformarse para cumplir con sus deberes de manera apropiada.

El verdadero significado de purusharthas es hacer uso del tiempo y las circunstancias como surgen para hacer que la propia vida tenga significado y sea sublime. Hoy debemos efectuar una notable transformación en el mundo. Sólo entonces tendrá significado la observancia del Makarasamkrânti. Los cambios externos sin cambio en nuestros punto de vista y actitud no significará ningún cambio radical o krânti. Cuando logremos una gran transformación espiritual habrá paz verdadera.

Discurso del día de Makarasamkrânti en el Auditorio
Purnachandra, Prashânti Nilayam, 14 de enero de 1985.
La única vía de esperanza en el lúgubre panorama de temor, violencia y crueldad, de conformidad obligada, de odio y persecución que nos envuelve, es la paz que uno puede obtener por medio del autocontrol y la práctica espiritual. Esa paz permeará y purificará la conciencia interna así como la atmósfera externa. La práctica espiritual es el aliento vital del hombre; la lucha por el poder y la pompa no es sino un aliento venenoso. ¡Pobre y tonto el hombre que ansía el aire que lo va a destruir, el alimento que lo va a atormentar y la bebida que lo va a envilecer!
Shri Sathya Sai


lunes, 4 de noviembre de 2013

Día de la Diosa Lakshmi en India.

Lakshmi Diosa Hindú de la Buena Fortuna, Prosperidad, la Abundancia, la Belleza y la Buena Suerte. Conocida también como la Diosa-Loto. Lakshmi es también llamada Shri (Prosperidad, Procreación y Crecimiento) es una diosa especial. Es mágica y práctica. Su compañero es el Dios Vishnu, y su mejor amigo un hombre, Ganesha (representado como el elefante sagrado). Es una diosa venerada en todo el mundo. En los momentos de mayor desafío trae curación y sentido de fortuna, incluso en los momentos más oscuros. Es una conexión cósmica de gran alcance, una mujer divina que se parece a nosotros y ofrece una sensación de coraje, de esperanza, de poder. Como la diosa hindú de la buena fortuna, belleza, gracia y encanto, que representa y es vista como la personificación de la abundancia, la prosperidad, la riqueza, el bienestar y la armonía es reverenciada a diario por millones de personas en todo el mundo. Está considera como una diosa universal. A su día de fiesta se le llama “Deepvali”, es la fiesta de las luces y representa un buen momento, conmovedor y próspero cuando la gente sale vestida con sus mejores galas a celebrar en nombre de la Diosa de la Fortuna. Cada año, alrededor de la Luna Nueva de octubre o noviembre, los hindúes celebran el día de la Diosa de la Buena Fortuna y la invitan a sus casas, tratando de obtener sus favores para el próximo año. La noche anterior a la fiesta, los niños lanzan petardos y encienden luces de bengala, y en algunas partes de la India, los adultos golpean cacerolas y sartenes para asustar a los hermanos oscuros de Lakshmi, llamados Alakshmi. Las mujeres adornan sus ventanas y puertas con unas pequeñas luces (Deepa) que son ofrendas a Lakshmi, para ayudarla a encontrar el camino a su morada. Se llevan dulces a los templos o hacen ofrendas en sus hogares a Lakshmi Vishnu (su compañero) y su amada. En los templos los alimentos se apilan y se desbordan en torno a los iconos sagrados y los sacerdotes los bendicen y dan golosinas a los niños y alimentos a los necesitados. Se aceptan con las dos manos y un respetuoso saludo con la cabeza. A menudo, antes de comerlos las personas besan estos alimentos y oran por ellos, es un alimento bendito llamado “Prasad” y se consideran las energías de la diosa y su compañero. Lakshmi es una diosa que trae todas las cosas buenas a la luz y la vida, conduciendo riquezas materiales y espirituales en nuestro camino. Su mito de creación es uno de lo más coloridos de todas las deidades hindúes. Se dice que nació, totalmente crecida, sobre un loto rosa que se elevaba desde el mar. De inmediato se le cubrió con piedras preciosas y fue adorada por dioses y sabios. Ellos querían que fueran a sus mundos y a sus casas, porque creían que allí donde se encontrara Lakshmi también se encontrarían la riqueza y la realización, por eso se le ofrece Deepa, para ayudarla a encontrar el camino a su morada. Tres mil años después sigue siendo el símbolo de la suerte, es la deidad femenina más adorada y amada. Es descrita como una bella mujer india de grandes ojos oscuros, piel dorada y cuatro brazos. Vestida con Sari rojo bordado en oro. El rojo simboliza la Actividad y el oro indica Prosperidad. Aparece sentada o de pie en su trono de loto rosa, que representa la belleza, la pureza y la fertilidad. Lleva dos flores de loto bendiciendo a sus devotos, representando la evolución espiritual y la armonía en la vida. Sus brazos delanteros suelen ofrecer una bendición de protección. Su capacidad de mejorar nuestra suerte en la vida está simbolizada por las cascadas de monedas de oro que brotan de sus manos. Sus cuatro manos representan los cuatro extremos de la vida humana: “Dharma” o la justicia, “Kama” o deseos, “Artha” o la riqueza y “Moksha” o la liberación del ciclo del nacimiento y la muerte. Tiene el río Ganges a su servicio, y dos elefantes se muestran de pie junto a ella y la pulverizan con sus aguas, esto denota que el esfuerzo incesante, de acuerdo con el “Dharma” y rigiéndose por la sabiduría y la pureza, conduce a la prosperidad material y espiritual. Lakshmi, la Diosa de la Abundancia, nos puede ayudar a crear Prosperidad, mostrándonos que la riqueza puede ser inspirada por Dios o la Divinidad. Como manifestación sagrada de todas las formas de prosperidad, ella es probablemente la Diosa más popular de todos los Dioses y Diosas Hindúes. De acuerdo a la filosofía hindú, para que un decreto, petición o manifestación funcione requiere de 3 elementos: Un Mantra: Que es el decreto mismo: Mucha Prosperidad viene en camino. Un Mudra: Un gesto, actitud o recordatorio. En este caso es la imagen de Lakshmi Un Sutra: El más importante de los tres. Tu intención en que las cosas sucedan. El nombre Lakshmi proviene del sánscrito y etimológicamente significa percibir u observar. Es sinónimo de Laksya que significa objetivo. Lakshmi es la Diosa por medio de la cual alcanzarán sus objetivos, a través de la observación de ustedes mismos y de la percepción correcta del mundo. El significado de las Diosas y Dioses Hindúes es diferente al significado occidental de Dios. Las Diosas Hindúes representan cualidades que están dentro de nosotros, y que tienen el potencial de aflorar. Usualmente un Dios o Diosa Hindú se representa con 4 o más manos. Lakshmi tiene dos flores de loto, una en cada mano superior; son el símbolo de nuestra pureza interna y de nuestro poder espiritual. En la otra mano derecha un mudra en señal de ofrecimiento y en la otra mano izquierda una jarra llena de tu riqueza interna. Lakshmi está rodeada por dos elefantes que son el símbolo de la Realeza y nuevamente de la Abundancia y la Prosperidad. Un elefante confía cada día en que hallará 225 kg de hierbas, arbustos y hojas. Pastura para alimentarse. ¡Y las encuentra! En su búsqueda derriba árboles, abre caminos. Miles de animales más débiles se ven beneficiados de su confianza en sí mismo. Totalmente Próspero, el elefante es el removedor de obstáculos. Lakshmi está sentada sobre una Flor de Loto que es Símbolo de pureza. La Flor de Loto crece en los pantanos y siempre está limpia. Está rodeada de riquezas a sus pies y solamente tiene que extender su mano dadivosa para alcanzarlas. La Prosperidad se basa en un principio simple: Entre más des, más recibirás. Tienen que estar muy alerta, muy perceptivo de lo que sucede a su alrededor y los signos de Prosperidad se comenzarán a manifestar. No se olviden de Lakshmi y se darán cuenta de cómo se manifiesta la Prosperidad. Deben estar atentos de cómo se manifiesta su Prosperidad es lo que le da valor al poder de tu Lakshmi interna y les recuerda lo próspero que son. Los milagros son cambios en la percepción. Solamente tenemos que estar atentos para ver que nuestra vida está llena de milagros.